El mundo de la música ha sabido incorporar las ventajas que aporta la publicidad, la mayoría la utiliza para auto-financiarse. Un ejemplo claro de este hecho es Spotify, una aplicación que permite la escucha de canciones vía streaming. Desde su creación en 2006 ha tenido un crecimiento notable dentro de este sector y que ha logrado mantenerse muy bien gracias a su propuesta empresarial, a España llegó en el año 2008 y parece haber encajado muy bien con el público joven.
Cuenta con tres propuestas diferentes, de las que destaca la gratuita, en la que se podrá utilizar la aplicación pero con publicidad. Las otras dos propuestas son de pago, y no llegan a ser un porcentaje demasiado alto que represente a los usuarios (entre un 15-20 %). Parece ser que la mayoría de los ingresos que obtienen los consiguen a través de la publicidad que emiten con el servicio gratuito, parte de esos ingresos están destinados a pagar los derechos de los artistas.